Habitar Una Escalera

“Ninguna casa debería estar nunca sobre una colina ni sobre nada. Debería ser de la colina. Perteneciente a ella. Colina y casa deberían vivir juntas, cada una feliz de la otra.”
Frank Lloyd Wright

El otro día nos encontramos ante la disyuntiva de empezar el diseño de una vivienda sobre un terreno con una fuerte pendiente. La arquitectura convencional trataría de solventar el problema adaptando el entorno y “allanándolo”. Otra alternativa menos agresiva es elevar la casa sobre pilares para así sortear el desnivel y realizar la tradicional planta llana.

Colina y casa… ¿Y si la casa aspira a tomar la forma del emplazamiento, siendo así el cliente y la vivienda quienes se adapten al entorno?

Como os prometimos hace unas semana hemos seguido reflexionando sobre las escaleras, sobre “la proposición de un ritmo”, una sucesión de escalones que sirve para subir y bajar los pisos de un edificio. Pero como vimos una escalera es mucho más. La escalera ha logrado transcender su función para convertirse en un objeto con una fuerte carga simbólica. Audry Hepburn de rojo casi levita mientras desciende y Rocky Balboa las sube consiguiendo superarse a sí mismo.

Si salimos del cine y volvemos a la arquitectura, generalmente las escaleras se entienden como un espacio de tránsito, un espacio que no habitamos. Pero, ¿se puede vivir dentro de una escalera?, ¿Cómo se habita una escalera?

Hoy comparto con vosotros una vivienda experimental como resultado final de nuestras divagaciones sobre escaleras y adaptación de la arquitectura al lugar.  Insertada en un paisaje privilegiado, toda la casa se adapta a la pendiente del lugar. Aquí en ritmo propuesto responde al usuario y al entorno mediante unas escaleras que nacen del terreno y que parecen derramarse por él, acompañándolo.

SECC

Existen  en su recorrido ”zonas de confort”. Espacios en los que se habita la casa-escalera cuyos peldaños forman los espacios de la vivienda, mediante un juego de zonas visibles e invisibles.

planta

En este experimento le escalera es tratada, no ya como un actor más dentro de la historia que encierra cada vivienda, sino como hilo conductor de la misma. Como pieza que vertebra las miles de historias que encierran las casas en las que ha sobrepasado su papel inicial de ser circulación y recorrido para convertirse en protagonista.

Los sueños con escaleras lógicas no son sueños… ¿Os atreveríais a soñar en esta casa experimental? Yo voy a seguir dejando volar la imaginación mientras tarareo el mítico tema de Led Zeppelin “Stairway to heaven”.

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